Pronto el panorama va cambiando gradualmente. El tiempo hace su magia, cada nudo afloja. Algunos nudos quisieron sostener las ataduras, otros ni medio esfuerzo quisieron realizar. Resignados, cansados, otros caían. Se desvanecían. Partidas tristes, otras no tanto. ¡Cuanto fue que estos nudos aguantaron!
Ya consiente y expectante a nuestro destino, pude observar la mentira en que vivíamos.
Se alimentaban de elogios sin sentido. Tal reputación, siempre daba de que hablar. Los nudos vivían atrapados en el pasado, aferrándose a aquella imágen de perfección. No advirtieron cuan gastada estaba nuestra red, que en cualquier momento en el suelo yaceríamos. ¡Cuanto fue que estos nudos aguantaron! Detrás de cada uno, había un miedo a una clausura."Una red resistente, de alta calidad."
Esta es la red de la cual nadie quiere ser parte, mas no es fácil arrancar de la realidad. Siempre he sido parte de una red de nudos flojos, y hoy nuestra red ya no es más que cabos sueltos, flotando en el mar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario